martes, 7 de enero de 2014

Vaivenes

Uno va cambiando, obvio. Se impone decir algo sobre el transcurso del tiempo ahora, pero el tiempo no existe, aunque nadie puede negar que es una convención mensurable que nos mensura. Sino, ver una foto vieja nuestra y luego, el espejo. No podemos hacer nada con él (y en todo caso, qué sentido tendría detenerlo todo), pero sí es factible mientras lo que llamamos tiempo sucede. Habría que ir aprendiendo en el ensayo y error, pero ojo, la historia del mundo tiene sobrados ejemplos de involución hacia adelante.

Caballos en la fiesta popular

Esta pavada la escribí hace unos años. Los otros días, mirando de reojo la TV Pública, me di cuenta que las cosas mucho no han cambiado, y que si lo publicaba como de 2014 no perdía sentido. Tampoco si lo escribía unos años antes. Otra comprobación de que pese a que salgan diarios todos los días, las cosas relevantes pasan cada tanto.