En los dos
mil leí con avidez los tres tomos de La voluntad. A la distancia, como ciertas
películas, me parece que el libro envejeció muy mal. Hasta inocente parece.
Tiene cosas loables, como las referencias de época, digo contextos: pasaba tal
o cual cosa en la Argentina y en el mundo en ese entonces (mayo del 68,
cordobazo, menesunda, rock y esas cosas).