miércoles, 3 de febrero de 2016

Libera tu mente (música)

Con la música me pasa algo que noté no es tan infrecuente en otras personas: forma parte de  mi pasado. Lo que quiero decir, en realidad, es que me quedé sin el anhelo de descubrir nueva música, algo que en alguna parte de mi vida (entre los 16 y los 30, arriesgo) fue una costumbre y un gozo. El fin de esta etapa coincidió con el inicio de la música electrónica y la baja en las acciones de aquello de las tribus rockeras, Cromañón mediante.  
La cosa es que mi manera de escuchar música no se renueva, siempre es lo mismo, con leves variantes, que tienen que ver con lo que ciertos amigos me hacen a escuchar. Entonces, con suerte puedo reconocer alguna canción de Belle and Sebastian o Artic Monkeys; y de acá a Bochatón, Flopa-Manza-Minimal, Pez, El Mató…, Go Neko, Guauchos, Los Campos Magnéticos, Onda Vaga y alguno más.

domingo, 10 de mayo de 2015

Manaos... Dale, seguí cargando

Entre los "kioskos" que tengo escribo notas para una revista de marketing y publicidad. Intento, generalmente en vano, hacer algo que me interese, que yo leería. Casi nunca lo logro. Pero a esta nota podría señalarla como una excepción (aunque en rigor, nunca leo lo que escribo una vez que la "lancé"). Además la propuse yo, no me la encargaron, con lo que para mí tiene otro plus. La comparto.

Héroes

Río Bravo, Río Rojo, Más corazón que odio. Por ejemplo.  Del western puro y duro -nada de spaguetti, que también tiene sus virtudes-, se trata esta  vez. Quiero, sin ser estudioso ni experto en el género, remarcar la que para mí es una de sus principales virtudes: la “psicología” de sus personajes. Y eso que, a primera vista, las actuaciones y los papeles de los clásicos del género parecen de cartón, casi estereotipos (en este sentido, habrá que admitir como paliativo de época la influencia del folletín y la adaptación de las tiras de aventura). Pero tal vez esa rigidez sea una condición necesaria para que los personajes desanden en un lenguaje cinematográfico que estaba naciendo y creando sus reglas.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Estilos

Suelo ir a correr a la Reserva Natural de Costanera Sur. Hago el circuito largo, 8 km. A veces sin hacer una parada, lo que para mí es un logro. Pero de esto no quería hablar, sino de un acontecimiento que me ocurrió la última vez que salí a trotar. Aquel día me la banqué: no paré. A diferencia de otros runners no iba con el torzo desnudo. Pero al llegar exhausto a donde había partido, la entrada de calle Brasil, con el sol a pleno de la una de la tarde, me saqué la remera y me pegué una linda mojada en las duchas externas, que para ello están instaladas. Eso, luego de tomar agua en un también coqueto vertedero (bien por la administración porteña).

martes, 11 de noviembre de 2014

NYC. Apple Make In Touch

Estuve en Nueva York a comienzos de junio, justo antes del Mundial. Hacía unos años que no hacía un viaje al exterior, exterior. Me pareció oportuna la fecha por dos razones: una, porque era justo antes del Mundial (regresé el día de la fiesta de inauguración), con lo que de alguna manera evité tanto mi ansiedad como la más insoportable de los medios y las publicidades; la otra, que ese mes cobraba aguinaldo y algunas colaboraciones, con lo que podría amortiguar mejor los gastos, dado que vengo acarreando algunos gustitos de más.

sábado, 24 de mayo de 2014

La imagen del tiempo

La irremediable muerte tiene un aliado indispensable. El título de arriba me arruina el chiste, no obstante redundaré diciendo que ese aliado es el tiempo.

martes, 20 de mayo de 2014

Epocas

En los dos mil leí con avidez los tres tomos de La voluntad. A la distancia, como ciertas películas, me parece que el libro envejeció muy mal. Hasta inocente parece. Tiene cosas loables, como las referencias de época, digo contextos: pasaba tal o cual cosa en la Argentina y en el mundo en ese entonces (mayo del 68, cordobazo, menesunda, rock y esas cosas).